La ciudad de Sanlúcar de Barrameda

El estratégico enclave, en el puerto natural que forma la desembocadura del río Guadalquivir, atrajo desde tiempos muy remotos a marinos comerciantes que realizaban intercambios comerciales con los pueblos de nuestro entorno geográfico.

El origen del primer asentamiento de Sanlúcar viene auspiciado por la construcción de un templo en época fenicia dedicado a Astarté, la diosa fenicia del amor y la fecundidad. Restos de este templo se han hallado en el complejo dunar llamado La Algaida, hoy ‘Parque Natural de Doñana’.

Ya en época histórica se tienen datos de la existencia de una fortaleza musulmana denominada ‘El Castillo de las Siete Torres’ que defendía la desembocadura del Guadalquivir. Guzmán el Bueno toma posesión de dicha fortaleza y de la villa en 1297 como donación del rey Sancho IV por sus servicios durante la Reconquista. Desde este momento y hasta 1640 los Guzmanes ostentaron el señorío de la Villa, siendo sus descendientes los Duques de Medina Sidonia.

Tras el descubrimiento del Nuevo Mundo, Sanlúcar se convierte en un puerto de referencia, partiendo Cristóbal Colón en su tercer viaje y Magallanes en el primer viaje de circunnavegación, entrando en el estado de mayor apogeo económico de su historia, gracias al fomento de la actividad comercial entre América y el puerto de Sevilla, propiciada por los Duques de Medina Sidonia.

*Este artículo ha sido ilustrado con el lienzo “Sanlúcar de Barrameda” (1955) de la sevillana Carmen Laffón.

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